top of page

NOÉ

Él es Noé, y ha sobrevivido como ha podido, enfrentando muchas dificultades. Durante muchos días ha deambulado solo por Huelva, entre la multitud del Rocío, buscando comida para mantenerse con vida, todo mientras sufría en silencio. Camina con mucha dificultad; su pata está gravemente afectada y podría estar rota. Mientras miles de personas celebraban, Noé luchaba por seguir adelante. Tengo un año y medio y, según dicen, soy un perro muy guapo. No es por presumir, pero si tantos humanos lo afirman, tal vez tengan algo de razón. Aquí no busco dar pena; ¡quiero hacerte sonreír! Verás, camino de una forma diferente porque tengo una patita delantera que cojea. Me llevaron al traumatólogo y me dijo que mi pata lleva tanto tiempo así que arreglarla implicaría romper hueso, realizar una cirugía muy complicada y aun así no habría garantía de un buen resultado. ¿Y sabes qué pensé yo? "Pues vale... ¿nos vamos ya a jugar?" Porque esa pata no me impide hacer lo que más me gusta: correr a mi manera, jugar, pasear, ser un payaso, repartir besos y querer a todo el mundo. No vivo con dolor ni me siento triste; no necesito compasión. Lo único que me falta es una familia.

bottom of page