
NEO




A Neo lo recogieron en las calles de Cádiz, donde se decía que había mordido a alguien. Tras mucho esfuerzo para que nos lo entregaran, descubrimos que no existía ningún informe de lesiones ni denuncia oficial. Este pobre perro asustado había sido etiquetado de agresivo injustamente. El caso llegó a tal punto que el ayuntamiento de Cádiz convocó a un perito para cambiar la raza del perro y clasificarlo como potencialmente peligroso (PPP). Después de dos meses de enfrentarnos tanto al ayuntamiento como a la perrera de La Luna, por fin conseguimos que nos lo dieran. Durante ese tiempo, Neo estuvo encerrado sin motivo, y las condiciones en las que se encontraba al salir eran inaceptables para cualquier ser vivo, y mucho menos para él. Ahora necesitamos ayuda para que se recupere físicamente. Llega extremadamente delgado, con anemia y una grave infección de orina.