
XENA




Se llama Xena. Tiene 8 años. Y lleva toda su vida cumpliendo una condena que no le corresponde. Obsérvala detenidamente. Encadenada con una gruesa cadena, tirada en el suelo, atrapada entre bloques de cemento mientras intenta desaparecer del mundo. Su ojo está completamente destrozado, la piel que lo rodea consumida por el daño. Su oreja ha sido desgarrada en pedazos. Heridas abiertas cubren su cuerpo, sin ningún tipo de atención, tratamiento o limpieza. Sin compasión alguna. No sabemos cuánto tiempo ha estado así. No sabemos hasta dónde llega el dolor que ha soportado en absoluto silencio. Pero hay algo que sí sabemos, algo que ha sido evidente hasta ahora: nadie se preocupó por ella. Nadie, hasta hoy. Porque hoy todo cambió. Hoy la sacamos de ese infierno. Hoy la llevamos directamente al veterinario. Hoy comienza su única oportunidad de tener una vida diferente.